Muchos nos preguntan qué es el branding…

Branding es hacer marca, pero no sólo crear un logotipo y un nombre, ni siquiera hacer toda la identidad de una empresa. Branding es darle alma a la empresa, que transmita emociones, que enamore o que sea odiada. Toda la empresa comunica, internamente desde el edificio, las personas, los coches, las actitudes, hasta la decoración y externamente con sus productos, su comunicación, sus anuncios, sus valores… Para ello la agencia de comunicación o creativa debe intentar estar en el proceso de creación, ya que el plan de comunicación tiene que ir de la mano del plan de gestión.

Hoy en día donde cualquier producto tiene mucha competencia, sólo podemos diferenciarnos mediante el branding. Dirigirnos al público objetivo en base a sus gustos, posicionarnos de una manera diferente con la que nuestro público se identifique, seducirle con el diseño y con los mensajes y que al final sienta un orgullo de pertenencia que le haga fiel a la marca.

Yo entre amigos suelo hacer una encuesta entre Martini y Soberano.

Quizás el Martini tenga menos costes de producción que el Soberano, pero su Branding le ha permitido posicionarse en otro nivel. Martini te lleva a James Bond, chicas y chicos guapos en Italia, seducción, chic, verano, alegre. Por el contrario Soberano se asocia a toros, bares castizos, hombres maduros, serio. Las dos marcas, tienen alma, pero muy diferentes.

Si la empresa es de servicios, el branding también incluye a la propia empresa, a sus empleados, a la vestimenta, los coches, tarjetas de visitas, etc. Como en cualquier producto, debe haber una estrategia detrás de posicionamiento, cada uno de los elementos susceptibles de ser percibido por nuestro público objetivo debe proyectar los valores de la empresa.

No es lo mismo abrir la puerta y encontrarte a alguien con traje y arreglado que a alguien en chandal y descuidado… Nosotros hacemos un análisis de la comunicación, definimos los públicos… Ese estudio es el que va a determinar el posicionamiento, los mensajes, valores y las acciones de comunicación.

Y de ahí viene lo que más me gusta hacer… crear marca.

JOKIN TOTORIKA. Dir. Creativo 

Cómo una estrategia creativa te hace analizar nuevas oportunidades de negocio

Muchas veces nos encontramos con clientes que nada más comenzar la reunión nos comentan que su sector es muy tradicional, muy frío y que su producto es “poco atractivo” para poder desarrollar acciones de comunicación.

Buscar oportunidades para vender productos y servicios y llegar de un modo directo a nuestros clientes actuales y a los potenciales, requiere de un completo análisis conjunto con el cliente para que desde su estrategia corporativa, podamos definir la estrategia creativa.

En este proceso en el que vamos a entrar de lleno en la situación del cliente y de su empresa, viendo cuáles son sus debilidades (que reputación tienen que comunicación han llevado hasta la fecha y que mensajes está recibiendo el mercado), sus amenazas y sus fortalezas, es cuando surgen nuevas oportunidades.

En este proceso de “Pensar y planificar” conjuntamente con cada cliente se va desarrollando una estrategia en base a unos objetivos y unas necesidades, definiendo una forma de transmitir y comunicar con un mensaje clave de manera efectiva a las audiencias/públicos objetivos, tratando de impactar de forma positiva en el público y alejar la marca de la competencia.

Una vez definida la estrategia (qué valores queremos proyectar, qué emociones queremos provocar, los mensajes que queremos transmitir) es cuando surgen una serie de acciones a desarrollar.

En esta definición de acciones (muchas de ellas), el cliente puede reflexionar sobre su situación actual en la empresa, previendo los posibles cambios necesarios en la gestión interna para permitir encontrar nuevas vías con el fín de llegar a los objetivos planteados en la nueva estrategia, viendo con claridad la diferencia entre lo planificado y lo que realmente sucede en su día a día.

Estas investigaciones efectuadas, junto con el análisis y las acciones a desarrollar, estimulan a la propia empresa a definir nuevos objetivos empresariales y oportunidades futuras, debido a que el análisis nos mostrará problemas en los que no se había pensado al principio y así como descubrir nuevas oportunidades de negocio, implicando acciones como:

  • Aumento del consumo de clientes actuales mediante programas de fidelización
  • Captación de consumidores de la competencia.
  • Captación de nuevo público objetivo a través de la realización de nuevas acciones de comunicación en diferentes soportes y mercados (nacional e internacional).

Edorta Aurrecoechea