La realidad aumentada y virtual

Muchos son los que aún confunde la realidad aumentada (AR) con la realidad virtual (VR). No obstante, no es lo mismo. En el caso de la VR, el usuario se sumerge por completo en un mundo virtual. Esto significa que vive una experiencia sensorial completa en un ambiente creado de manera artificial. Para que esta experiencia sea más completa se utilizan gafas especiales y auriculares.

Por su parte la realidad aumentada, no utiliza gafas, sino el propio teléfono móvil. Aunque también puede emplearse un portátil o un ordenador de sobremesa. Aquí es donde cargará el entorno virtual. A diferencia de la virtual, en la aumentada se combina el entorno real con el artificial creado mediante un programa informático. De este modo podremos saber cómo podría quedar un mueble en una habitación o jugar a cazar pokemons o lanzando hechizos a monstruos como un mago de Hogwardts.

La popularidad tanto de la realidad aumentada como la realidad virtual va en aumento. Según un estudio de Markets and markets, se estima que en 2017 el mercado de la realidad aumentada se valoró en 4.230 millones de  dólares y se espera que en 2023 este alcance los 60.550. Por su parte el mercado de realidad virtual se valoró en 5.120 millones de dólares en 2017, el pronóstico para 2013 es de 34.080 millones.

También está creciendo el interés de las empresas por utilizar AR y VR para fines promocionales de la marca, productos y servicios. Una de las principales razones es que permite que una interfaz bidimensional muestre una tercera dimensión. Es decir, los anuncios no se muestran solo el tradicional anuncio gráfico, sino que aporta una visión periférica.

Se trata de crear una forma más inmersiva de contar una  historia. ¿Y por qué no aprovechar esto para contar la propia historia de la marca? De esta manera, se puede aportar un mayor valor y un compromiso de marca. Podrá atraer a más consumidores que desean probar esta nueva experiencia. 

Aplicaciones publicitarias 

Veamos algunos ejemplos de la utilización de la realidad aumentada y la realidad virtual que ya se están utilizando:

  • Tours virtuales o vídeos corporativos inmersivos. Se pueden crear experiencias únicas a través de la creación de visitas virtuales a una tienda o establecimiento, incluso permitir a los compradores que se prueben accesorios o prendas de manera virtual. Asimismo, son muy útiles en aquellas situaciones en las que una visita real puede implicar algún tipo de riesgo (visitas a hornos, operaciones quirúrgicas…).
  •  Experiencias en vivo. Las empresas pueden optar por mostrar en sus sedes o en ferias experiencias tanto de realidad virtual como de realidad aumentada. En el caso de este último existe la experiencia de probadores de ropa delante de un espejo.
  • Aplicaciones al comercio electrónico. También podemos aportar esta realidad a los catálogos donde podamos ver el objeto a comprar en sus tres dimensiones, para su posterior compra.  IKEA y Lego ya experimentaron con su catálogo para que el comprador pudiera ver cómo quedaba en su producto en el hogar del usuario.
  • Aplicaciones a las redes sociales. Se pueden agregar filtros creativos, animaciones o interacciones a las fotos y vídeos. En este supuesto estaríamos hablando de aplicar realidad aumentada.

En cualquier caso, ya optemos por la realidad aumentada o la realidad virtual el enfoque debe mantenerse en la estrategia, así como tener siempre presente el mensaje de marca que se quiere transmitir. Esta tecnología es un vehículo cada vez más empleado porque facilita una mayor interacción entre usuario y marca. Pero antes de efectuar una inversión a gran escala en este tipo de proyectos, es conveniente contar con una agencia como Laluca, para conocer las capacidades y beneficios que tanto la AR como la VR pueden aportar a tu negocio.